Una imagen. Mil palabras posibles. Ese es el punto de partida del concurso literario de Huesa Lee 2026, que este año, como toda la jornada, está dedicado a la poesía.
La propuesta es sencilla y difícil a la vez: mirar una fotografía y escribir lo que despierta. No hace falta ser poeta ni haber publicado nunca. Hace falta mirar con atención y tener ganas de decirlo con palabras propias.
La imagen del concurso:
Espigas de trigo maduro contra un campo dorado. A partir de ahí, cada cual.